¿De qué depende nuestro estado de ánimo? Nuestro estado de ánimo y bienestar emocional es el resultado del equilibrio de varios factores, entre ellos mantener nuestros niveles de serotonina equilibrados.
A la serotonina se la suele llamar la hormona de la felicidad, y es que juega un papel clave en nuestro bienestar emocional.

¿Qué es la serotonina?
Es un neurotransmisor cuyo nombre científico es 5-hidroxitriptamina o 5-HT. La encontramos en el cerebro, intestino, y en las plaquetas de nuestra sangre. Se ocupa de la transmisión de mensajes entre las células nerviosas.
¿Qué papel ejerce en nuestro organismo?
Entre otras funciones regula nuestros ritmos circadianos de vigilia-sueño, ya que es un precursor de la melatonina.
La serotonina se relaciona con el buen estado de nuestra salud emocional:
-Ayuda en estados de ansiedad junto a otros neurotransmisores. Niveles bajos de serotonina están relacionados con la depresión.
-Interviene en la secreción de algunas hormonas como la melatonina.
-Regula el apetito y la sexualidad.
-Control del dolor.
-Desempeña un papel importante en el sistema gastrointestinal
-Ejerce un papel importante en la regulación de las funciones cognitivas.
-Etc.
Manteniendo a raya nuestra serotonina.
Os dejamos un pequeño listado de formas en las que podemos ayudar a que nuestra serotonina se encuentre en equilibrio:
-Alimentación: No nos cansamos de insistir. Mediante la alimentación obtenemos el aminoácido triptófano (precursor de la serotonina). Una alimentación saludable rica en frutas y verduras y en antioxidantes que favorezca el buen estado de nuestro microbiota intestinal en un factor determinante. Piensa que el 95% de nuestra serotonina es producida en nuestro intestino.
Podemos encontrar triptófano en alimentos como las legumbres (garbanzos, lentejas…), frutos secos, algunos pseudocereales como la quinoa. También las semillas, aguacates y ciruelas, leche (preferible ecológica) …
También hay alimentos que perjudican a nuestra serotonina: azúcares, grasas de mala calidad…
-Ansiedad y estrés: Vigila y gestiona tus niveles de estrés. Si se prolonga en el tiempo, el estrés desencadena en estados de ansiedad u otros trastornos emocionales, alterando nuestros niveles de adrenalina y cortisol, e influyendo negativamente en el equilibrio de nuestra serotonina.
Gestiona tu estrés incorporando en tu rutina diaria ejercicios de relajación que aporten descanso a tu organismo. Pequeñas meditaciones de no más de un minuto (mindfulness), pueden ser muy beneficiosas, las puedes ir alargando cuando te resulto fácil incorporarlas en tu día a día. Si te mantienes constante en esta rutina pronto podrás comprobar sus efectos sobre tu bienestar y salud.
Toma infusiones relajantes que ayuden a mantenerte en calma: manzanilla, azahar, melisa, pasiflora, valeriana…
-Haz ejercicio: el ejercicio va a influir sobre el metabolismo de la serotonina, aumentando sus niveles.
Puedes pasear, o ir en bicicleta o hacer pequeñas carreras, cualquier rutina de ejercicio que incorporemos en nuestra actividad diaria va a ser bienvenida.
Expón tu cuerpo a la luz solar: De esta forma obtenemos vitamina D, que entre algunas de sus funciones colabora de manera eficaz en la producción de serotonina.
Si aun así te cuesta mantener tu serotonina a raya, o te encuentras en un momento complicado de excesivo estrés, puedes recurrir a complementos nutricionales que contengan una dosis adecuada de triptófano, siempre mejor acompañado de vitamina B6 y magnesio, ya que requiere de estos nutrientes para ejercer su función de una manera óptima.
Puedes usar también complementos de omega 3 que favorecen la regulación de varios neurotransmisores entre ellos la serotonina. En el mercado existen complementos adecuados también para personas vegetarianas. Aumenta el consumo de alimentos ricos en omega, que también vas a encontrar en el aguacate, nueces, semillas de lino, y chía, algas…
¡Ah y, sobre todo, no te olvides de sonreír! Este pequeño gesto estimula la liberación de neurotransmisores implicados en tu bienestar emocional.


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